Actualmente son muchos los casos de infartos que están ocurriendo en la población argentina. A las causas ya conocidas, como estrés, hipertensión o antecedentes familiares, se le ha sumado estos últimos meses la pandemia. La cuarentena y el covid ha generado miedo en la sociedad provocando que no se acerquen a hacer las consultas y chequeos necesarios con el médico. 

Es importante ser conscientes de esta enfermedad y por eso buscamos informar sobre el tema a continuación. 

 

¿Qué es el infarto agudo de miocardio y por qué se produce?

El infarto agudo de miocardio, conocido también como ataque al corazón, es la necrosis o muerte de una porción del músculo cardíaco que se produce cuando se obstruye completamente el flujo sanguíneo en una de las arterias coronarias. Se produce debido a la acumulación de placas de colesterol, lípidos (grasas) y células inflamatorias en las paredes de estas arterias, provocando que el corazón no reciba sangre suficiente.

Infarto significa ‘necrosis por falta de riego sanguíneo’, con agudo se refiere a ‘súbito’, con mio a ‘músculo’ y con cardio a ‘corazón’.

Es considerado una verdadera urgencia médica. Las manifestaciones del infarto aparecen de forma súbita, y el riesgo de muerte o complicaciones graves a corto plazo es elevado

Estadísticas

  • En la Argentina se producen entre 40 y 50 mil infartos de miocardio al año.
  • En los últimos diez años las muertes por esta causa crecieron un 18% según el Ministerio de Salud y Desarrollo Social.
  • Es importante destacar el caso de las mujeres, dado que la mortalidad por causa cardiovascular es ocho veces superior a la del cáncer de mama (48.643 defunciones vs. 5.970)
  • En nuestro país muere una mujer cada 11 minutos por problemas cardíacos y según cifras oficiales del Ministerio de Salud y Desarrollo Social, la mortalidad de mujeres por infarto de miocardio aumentó más del doble que en los hombres, entre el 2005 y el 2015.

Por otra parte la Federación Argentina de Cardiología ya había advertido en mayo que las angioplastias directas –con las que se tratan infartos agudos de miocardio– descendieron un 68% en el país, desde el inicio de la cuarentena.

Ahora bien, después de estos números que dan cuenta de una realidad preocupante frente al tema, comencemos a saber un poco más sobre esta enfermedad.

Síntomas

  • Dolor agudo torácico
  • Dolor en el cuello, brazo o espalda
  • Fatiga 
  • Mareos
  • Falta de aire
  • Náuseas
  • Ritmo cardíaco anormal
  • Sensación inminente de muerte

El síntoma característico es un dolor agudo torácico que parecer de forma brusca. Es un dolor opresivo e intenso localizado en el centro del pecho y que se describe como un puño que retuerce o un peso que comprime el corazón.

Los síntomas suelen durar más de 30 minutos y pueden prolongarse a lo largo de varias horas. Otras veces, el infarto puede cursar sin dolor o con molestias atípicas e inespecíficas que no coinciden con lo descrito hasta ahora. 

Causas

Se produce por la interrupción del flujo sanguíneo, dejando una parte del músculo cardíaco sin irrigación. Así deja de contraerse y pasa a carecer de oxígeno y nutrientes. Esto hace que el tejido de esa zona muera y no se regenera, desarrollándose así un infarto agudo de miocardio.

  • Obstrucción de las arterias coronarias que suministran sangre al corazón, debido a la acumulación de grasa en sus paredes (Arteriosclerosis).
  • Coágulo de sangre que obstruye una arteria coronaria, que se ha hecho estrecha debido a una placa de grasa (Atero-trombosis).
  • Contracción que estrecha una arteria coronaria e impide el paso de la sangre y que ésta llegue a parte del corazón.
  • Enfermedades crónicas de corazón, como las arritmias y la insuficiencia cardíaca.

Cuando se erosiona o se rompe una placa de ateroma en la pared de una arteria coronaria, rápidamente se forma sobre ella un trombo o coágulo que puede llegar a obstruir de forma completa y brusca la luz de la arteria, interrumpiendo el flujo sanguíneo y dejando una parte del músculo cardíaco sin irrigación. Cuando esto sucede, esa parte del corazón deja de contraerse. Si el músculo cardíaco carece de oxígeno y nutrientes durante demasiado tiempo, normalmente más de 20 minutos, el tejido de esa zona muere y no se regenera, desarrollándose así un infarto agudo de miocardio.

Al menos un 80% de esas muertes podrían evitarse si se controlaran los factores de riesgo principales como: colesterol elevado, hipertensión arterial, diabetes, tabaquismo, obesidad, sedentarismo y estrés, entre otros.

¿Cómo debo actuar?

Se debe contactar con urgencia al servicio de emergencias médicas, si es posible, o trasladar al paciente sin demora hasta un centro sanitario donde se pueda realizar un electrocardiograma.

En caso de pérdida brusca de conocimiento y colapso (ausencia de pulso), conviene iniciar de inmediato maniobras de resucitación cardiopulmonar con masaje cardíaco y ventilación mientras llegan los servicios médicos.

 En ningún caso es recomendable que el propio paciente conduzca su coche hasta un hospital.

En el IM (infarto de miocardio) el tiempo es un factor vital. Cuanto más tiempo pasa desde los primeros síntomas hasta que se atiende el paciente, mayores son los problemas que puede causar en el corazón, incluso podría provocar la muerte.

Para su diagnóstico, te pueden realizar las siguientes pruebas:

  • Electrocardiograma: prueba sencilla, no dolorosa y definitiva para detectar si se está sufriendo un infarto. Registra la actividad eléctrica del corazón. 
  • Resonancia magnética cardíaca en reposo. Se realiza sólo en casos dudosos.

Tratamientos 

Tratamientos quirúrgicos:

  • Angioplastia – Cateterismo Cardíaco: consiste en colocar un material en forma de malla en la pared de la arteria coronaria para hacer fluir la sangre correctamente.
  • Bypass coronario: consiste en implantar un puente para que la sangre pueda esquivar el bloqueo provocado por la obstrucción.

Tratamientos farmacológicos: puede complementar o sustituir los tratamientos quirúrgicos. Tu médico te indicará qué es mejor en tu caso. 

Estas enfermedades se pueden prevenir y tratar, si actuamos sobre los factores de riesgo y además tomamos conciencia sobre la importancia de la realización de estudios preventivos para una detección precoz y un tratamiento temprano, el control de la presión arterial y la diabetes.

Para mantener el corazón fuerte y sano:

1- Hacer ejercicio: por lo menos tres veces por semana durante 30 minutos es esencial para fortalecer el corazón. 

2- Llevar una dieta balanceada: reducir el consumo de grasas y colesterol, y limitar el consumo diario de sal e incorporar frutas, verduras, cereales, carnes magras y pescado. 

3- Consumir alcohol de manera responsable

4- Evitar el estrés: en esos momentos el corazón se acelera y aumenta la presión arterial.

5- Descansar bien: las personas que no logran conciliar bien el sueño tienen un alto riesgo de sufrir taquicardias. 

6- Vigilar la tensión arterial: La hipertensión arterial es la elevación de la presión arterial sistólica (que se conoce como la máxima). Es importante detectarla y tratarla.

7- Realizarse un chequeo médico preventivo anual: a partir de los 40 años, especialmente en personas con factores de riesgo como son antecedentes familiares de enfermedad cardíaca, hipertensión, colesterol, diabetes, obesidad y tabaquismo.