Como todos los años celebramos del 1 al 7 de agosto la Semana Mundial de la Lactancia Materna con el objetivo de tomar conciencia y conocimiento sobre su importancia e influencia en los primeros meses de los recién nacidos, de sus mamás y familiares.

En la actualidad la OMS (Organización Mundial de la Salud) asegura que aumentar el número de madres que da de mamar ayudaría a salvar más de 800.000 vidas al año. Un número significativo a nivel global donde año tras años hay cientos de niños que no reciben una buena alimentación y eso podría afectar en su desarrollo cerebral, en su salud, su felicidad, su capacidad de aprender en la escuela, su bienestar, entre otras cosas.

Y es que la leche materna es el alimento natural más importante para los primeros 6 meses de vida del bebé ya que brinda los nutrientes y anticuerpos necesarios para un buen desarrollo. La misma está compuesta por: agua, proteínas, hidratos de carbono, grasas, vitaminas A, D, E y K; minerales como calcio, hierro, zinc o potasio y otras sustancias como hormonas, nucleótidos y enzimas.

Por otro lado hay distintos tipos de leche materna que varía su composición a lo largo de la lactancia, del día e incluso a lo largo de la toma. Podemos encontrar diferentes tipos producidos por la glándula mamaria:

  • Calostro: fluido amarillento y espeso, rico en proteínas, vitaminas liposolubles (E, A, K) y minerales como zinc, hierro, selenio, manganeso y azufre. También tiene un elevado contenido en inmunoglobulinas (IgA) entre otros factores defensivos que protegen al bebé al inicio de la vida. Dura unos 4 días después del parto.
  • Leche de transición: es la que se produce entre los días 4 y 15 después del parto.
  • Leche madura: alimento completo que contiene agua (88%); proteínas en cantidad adecuada para el crecimiento óptimo del niño, con una fuente importante de aminoácidos esenciales; hidratos de carbono, con la lactosa como principal azúcar entre otros oligasacáridos; grasas, que se encuentran en una proporción elevada ya que será la principal fuente de energía del bebé. También contiene todos los minerales y vitaminas que el niño necesita.

Así las cosas, el dar de mamar tiene diversos beneficios muy positivo para los recién nacidos y para la madre, por eso se recomienda dejar al bebé en la misma mama hasta que quede saciado para que reciba los tres tipos de leche que existe en una toma y más tarde pasar al otro pecho. En los primeros minutos brinda un alto contenido de agua y azúcar, para calmar la sed y el hambre urgente. Luego, le otorga proteínas y, finalmente presenta una alta proporción de grasas: cinco veces más que al inicio de la ingesta.

Beneficios para los bebés:

  • Contiene todos los nutrientes necesarios para los primeros 6 meses del bebé.
  • Reduce los riesgos de asma y alergias.
  • Protege su sistema inmunitario.
  • Ayuda a digerir la leche artificial.

Beneficios para las madres:

  • Disminuye el cáncer de ovario y mama
  • Menor riesgo de sufrir depresión posparto e hipertención arterial.
  • Acelera la recuperación de la madre
  • Favorece la minerilización de los huesos.