Cansancio, fatiga, bajo peso, pérdida del apetito, ansiedad al límite… Estos y muchos más son los síntomas de tener estrés. ¿Has tenido estos síntomas alguna vez?

Reacciones fisiológicas que en su conjunto preparan al organismo para la acción”, así es definido el estrés por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Es la forma en que nuestro organismo se prepara para reaccionar a un desafío.

El estrés puede contribuir, directa o indirectamente, a la aparición de trastornos generales o específicos del cuerpo y de la mente.

En primer lugar, esta situación hace que el cerebro se ponga en guardia. La reacción del cerebro es preparar el cuerpo para la acción defensiva. El sistema nervioso se centra en el estímulo potencialmente lesivo y las hormonas liberadas, activan los sentidos, aceleran el pulso y la respiración, que se torna superficial y se tensan los músculos. Esta respuesta (a veces denominada reacción de lucha o huida) es importante, porque nos ayuda a defendernos contra situaciones amenazantes. La respuesta se programa biológicamente. Todo el mundo reacciona más o menos de la misma forma, tanto si la situación se produce en la casa como en el trabajo.

Tipos de estrés

Existen dos tipos de estrés: el eustrés y el distrés.

  • Eustrés: considerado un estrés positivo, que deriva de una situación positiva. Son situaciones que requieren un poco más de esfuerzo y que activan el eustrés.
  • Distrés: conocido como el estrés negativo, las reacciones fisiológicas superan su nivel máximo y tiene efectos contra positivos en el cuerpo generando mayor ansiedad, fatiga, ira, entre otras.

Además de efectos adversos en nuestro cuerpo, tener estrés genera reacciones negativos a nivel psicológico.

Agentes estresores

Algunas respuestas de tipo emocional que se presentan en personas afectadas por el estrés son las siguientes: abatimiento, tristeza, irritabilidad, apatía, indiferencia, inestabilidad emocional, etc. Se dice que los agentes estresores llegan por medio de los órganos de los sentidos (vista, oído, tacto, gusto, olfato), que después llegan las emociones. Entonces después del estrés vienen las emociones y viceversa.

Factores desencadenantes

Ante cualquier estímulo, interno o esterno, se propicia una alteración en el organismo. Se ha determinado la existencia de diez grandes categorías de estresores:

  1. situaciones que fuerzan a procesar el cerebro
  2. estímulos ambientales
  3. percepciones de amenaza
  4. alteración de las funciones fisiológicas (enfermedades, adicciones, etc.)
  5. aislamiento y confinamiento
  6. bloqueos en nuestros intereses
  7. presión grupal
  8. frustración
  9. no conseguir objetivos planeados
  10. relaciones sociales complicadas o fallidas

Efectos comunes del estrés

En el cuerpo

  • Dolor de cabeza
  • Tensión o dolor muscular
  • Dolor en el pecho
  • Fatiga
  • Cambios en el deseo sexual
  • Malestar estomacal
  • Problemas de sueño

En el estado de ánimo

  • Ansiedad
  • Agitación
  • Falta de motivación o de concentración
  • Agobio
  • Irritabilidad o ira
  • Tristeza o depresión

En el comportamiento

  • Comer en exceso o comer poco
  • Arranques de ira
  • Abuso de alcohol o de drogas
  • Consumo de tabaco
  • Retraimiento social
  • Hacer menos ejercicio

Tratamiento

Existen terapias preparadas para combatir el estrés y la ansiedad en la tendencia actual hacia todo lo natural, las corrientes sobre cuidados de salud de las distintas culturas, unidas a las recomendaciones de la OMS sobre la necesidad de utilizar los "métodos tradicionales y complementarios" para conseguir mejorar la salud de la población. Su construcción se caracteriza por una vasta red de interacciones, tanto como para promover la salud, como para prevenir la enfermedad y establecer nuevos procesos en el tránsito del malestar que ella produce hacia la recuperación del bienestar.